29.6.08

SUBIDA BARBIL/08

Con todas las fotos que me habeis enviado ( tres y el mismo) y algunas mias he intentado resumir lo que ha sido la subida barbil de este año. Esperemos que el año que viene podamos disfrutar tanto como este. Un saludo


3.2.08

SUEÑOS A MOSCA EN EL AYENDE

SUEÑOS A MOSCA EN EL AYENDE


Sí amigos, el sueño hecho realidad fue en el Ayende, no penséis aquello de allende, de la parte de allá o más allá, o por lo contrario lo situéis en tierras latinas o Sudamericanas en alusión a tan célebres personajes que llevan este apellido, este Ayende que os hablo es con y griega , y está aquí en el Sur y más concretamente en la Sierra Norte de Sevilla es un afluente que vierte sus aguas en el precioso embalse del Huéznar.

Todo comenzó cuando mi buen amigo José Antonio Meléndez que reside en la localidad serrana de Constantina, me invitó a departir con el de una jornada de pesca “Anda anímate que vamos a ir a un lugar muy bonito con buenas poblaciones de barbos y bases” yo, que no preciso mucho para animarme cuando se trata de esto de la pesca, le digo:” El sábado estoy a las nueve ahí en Constantina”

Llegado el día, a las nueves menos díez estaba ya en Constantina, nuestro encuentro fraternal de mucho tiempo sin vernos, acopio de fuerzas con un buen desayuno, la barca en el coche y al embalse, las expectativas seguían intactas de hacer una mejor pescata de barbos sobre todo.

El agua y el día magníficos, ausencia de viento por lo que las condiciones para nuestras cañas de mosca del 4/5 eran inmejorables, ponemos rumbo a las primeras reculas que tan bien conoce José Antonio y la verdad los peces brillaban por su ausencia, pero como esto de la pesca con mosca la paciencia y la moral es lo que imperan, fuimos a la siguiente recula, aquí ya el panorama fue otro, el lugar muy bonito con una cascada de agua cristalina que tributaba al embalse, efectivamente ya tuvimos las primeras capturas que en contra de los barbos que íbamos buscando, fueron bases los que se dejaron pescar, de mediano tamaño esos sí, lo dejamos tranquilos un buen rato y nos adentramos en otra recula , donde José Antonio casi tuvo la suerte de engañar al primer barbo con una imitación de saltamontes, en el último suspiro:” Joder tío se lo has quitado de la boca” “has pescado el cincuenta por ciento de un barbo”, risas y bromas para deleitarnos con tan bonito “lance”.

Repusimos más fuerzas al medio día pues esto de estar en plena naturaleza renueva el espíritu y como no, te abre el apetito que no veas, buscamos el lugar apropiado para ello, un bonito entrante en una cola, y aquí en este mismo sitio, es donde pude conseguir la primera captura de un barbo gitano con una imitación de escarabajo, nos zampamos los bocatas, “¿A ver ese sitio que me dices? Ya tenemos que ir para allá que se nos va el día”

Pusimos pues rumbo al Ayende después de unos quince minutos de navegación llegamos a tan deseado escenario de pesca: las aguas limpias del río, abrazaban las del embalse, causando unas mezclas de tonos y matices verdes y oscuros que nos auguraban unas condiciones excelentes para la pesca.

Orillamos la embarcación y comenzamos haciendo los primeros lances, al principio no localizamos los peces a primera vista pero después comprobamos que había buenos barbos, en lugares estratégicos de pasos de corrientes y alguna que otra tabla, por lo que tanto José Antonio como yo ya pudimos capturar algún que otro barbo amén de alguna que otra picada fallida, la cosa de animaba por momentos…

“Meléndez, me voy a divertir… he visto un barbo enorme cebándose en aquella corriente de arriba, voy a cambiar la mosca por un bibicho-bis”

Bibicho-bis no es más que una imitación de escarabajo negro en foam.

Me encaramo a una gran roca evocando a la portada de la película de El río de la Vida y lanzo mi mosca haciéndola derivar por la corriente, un amago de intento de ir a por ella de un barbo, pero nada…, lanzo una segunda vez y sí en esta ocasión, la sigue la figura impresionante de un gran barbo que abre su enorme boca, y la toma, esta vez, la tensión al máximo, no me apresuro en clavar y aguanto hasta el último suspiro… Cachete…¡¡¡¡¡Lo tengo!!!!!! ¡¡¡Lo tengo!!! ¡¡¡Meléndez un bicho enorme va para abajo!!!!

La carrera fue descomunal, Meléndez lo voy pasar, el estaba aguas abajo, “era un torpedo amarillo”, le ofrecía su franco, que corría de forma alocada…

Yo ante este alarde de poderío y potencia no me queda otra alternativa de saltar de la roca, soltar línea y empezar un frenético baile saltando de piedra en piedra salvando escollos en pos del barbo que corría aguas abajo, parecía Pipi Calzalargas, de lo contrario, el fino terminal del 20 me lo habría rozado con cualquiera de las múltiples piedras del lecho del río, lo pude “parar” en un tramo ya donde había más agua cerca del encuentro con las del embalse, mi caña del cuatro arqueada hasta casi el límite de rotura, aguantó afortunadamente, después de una bonita pelea al cabo de un buen rato pude llevar hasta la orilla un precioso ejemplar de barbo gitano que pesó 2,500 Kg. Con una medida de 60 CMS.

Pero no todo fue perfecto, el animal no sufrió daño alguno con las mosca, pero desafortunadamente, ante su corpulencia no lo pude asir bien con mi mano derecha, pues tengo el codo algo estropeado, tendinitis, lo que motivó que le diera accidentalmente en una agalla, lo que mermó su recuperación, en un principio pensamos que no se recuperaba, pero después de un buen rato ventilando las agallas, el majestuoso barbo se reanimó por fin y volvió al cauce del río, fue un respiro para José Antonio y para mí , es lo que menos deseábamos haber causado daños al animal después de tan brava pelea, la próxima vez si llego a tener la misma suerte, no cometeré este error de cálculo y afrontaré el prender al pez por la cola en evitación de accidentes como este, en animales de este porte que tu mano prácticamente no puede abarcar el contorno de su cuerpo.

Pero bueno esto no había hecho nada más que empezar, nos relajamos y como no, mi buen amigo Meléndez me estrecha su mano con una sonrisa de oreja a oreja, el tío estaba más feliz que yo, “Ha sido precioso, barbos así no salen todos los días” La verdad que no, a ver cuando el próximo…

Ya metidos nuevamente en faena, seguimos mirando el río, pensando en las palabras del Norman Maclean, “Veo salmones profundos” yo vi bases profundos, estos estaban en aptitud de “caza” en el cauce del río, encarados en la corriente, como cualquier pez anádromo, esperando ocasión para abalanzarse sobre cualquier presa.

Con mucha calma monto un strimer de reflejos muy brillantes y en el primer lance y sin dudar un segundo en su ataque, a pez visto, saco un precioso bass de 1,500 Kg. , pelea magnífica con un par de cabriolas en el aire, siempre con un terminal del veinte, pues yo estaba a los barbos.

No termino ahí los basses un poco más tarde con una imitación de escarabajo montado eso sí en un anzuelo muy fuerte, chasqueo el agua con la propia línea en su caída para provocar la atención de otro “bicho verde”, cuando este sube a la superficie y toma la mosca, cachete que te crió, y otro bass de 1.500 Kg. ¡¡¡¡¡¡Estupendo!!!!!Que más se le puede pedir en una jornada a mosca….después en otro lance, estaba tratando de liberar la línea que se había quedado trabada en una rama, impresionante tirón y un “bicho” que me rompe el bajo trenzado, ¡ que bravura la de estos barbos!

Ya tarde, nos vimos obligados a dejar de pescar, por nosotros nos hubiéramos quedado en tan bonito lugar, pero debíamos de afrontar el regreso, dos horas de camino a casa.

¡¡¡Que feliz!!!! Días como estos son los que hacen afición, os animo a la práctica de esta bonita modalidad con estos fantásticos peces, todo fue perfecto, mi buen amigo Meléndez, un gran anfitrión, se ocupó de todo, mostrando un gran interés en que todo estuviera bien, esos “lances” vividos en el río, siempre estarán en mi retina, detenido en el tiempo como algo interminable. Gracias amigo Meléndez.


24 abril de 2004


Jorge Moreno.

ANDANZAS Y VICISITUDES DE UN HIDALGO PESCADOR

RELATO DE PESCA
ANDANZAS Y VICISITUDES DE UN HIDALGO PESCADOR ANDALUZ

De todos es conocida la emoción y inquietud que nos embarga cuando tenemos en mente la idea de iniciar unas jornadas de pesca pues bien, aprovechando quizás le llegada del celebrado día de la lectura en honor de nuestro Celebre escritor D. Miguel de Cervantes he tomado uno encabezamiento de este relato a semejanza de tan ingenioso Hidalgo, por lo que quiero relataros la jornadas de pesca que disfrute hace unos días en tierras Jiennenses:

Todo tendría lugar previamente con lo prolegómenos de solicitar el día de Coto para lo cual inicié los trámites con lo farragozo del tema pues en un principio no sabes por que decidirte y más cuando no conoces para nada el escenario de pesca, tan solo lo que ves en el mapa de Federpesca, que de paso digo que "lía" al mas audaz de los topógrafos. Una señorita muy amable por cierto me dice que el coto que yo quiero no hay posibilidad alguna, todo esta reservado, por lo que solo me queda la opción de tomar lo que hay así que me apunté a un coto llamado "Valdepeñas" para el día 6 de Abril.

Me traslade para ello días antes a la Capital de Jaén para tomar el correspondiente permiso de pesca para con ello evitar en lo posible no tener que peder tiempo el día de la jornada.

En marcha!!! ya llegó el tan ansiado día, me desperté temprano y como ya previamente me había trazado la ruta con la Guía CAMPSA pues iba muy confiado en el lugar donde debía ir del tirón, según el mapa al Pueblo de la Carrasca donde estaba el Coto, vamos esto es lo que decía el mapa, después de andar preguntando, descubro que allí en esta localidad ni hay coto ni nada de nada, menos mal que me dió por preguntar una vez más si no me hubiera desviado de la ruta bastante. !Maldito mapa de Federpesca!!!

Abordo a un lugareño, El coto de Valdepeñas? ¿el coto de qué? aquí no hay coto... eso será en Valdepeñas de Jaén... el tío se me queda mirando como enajenado y me dice que esto queda muy lejos, no le doy importancia y pregunto a otro transeúnte que cuando le digo que voy a Valdepeñas no dejas por menos de sorprenderse, !Pues le queda lejos! vamos... bastante lejos... yo con la moral muy alta. Al final de tomar ya sin otra alternativa la iniciativa de encaminarme hasta allí, pude descubrir el porque del asombro de esta buena gente, !Joder! curvas,curvas y más curvas, vamos todas la curva del mundo y la carretera más mala que puedan pensar...

Ya llegado lugar, a la entrada del Pueblo pregunto ¿y el rio? siga para delante a un kilómetro más o menos, vamos aquí los kilómetros no deben de contar como 15 por lo menos, veo el rio, pegado a una carretera que discurre paralela al mismo, en 4 kilómetros más o menos era prácticamente inaccesible, pues esta rodeado de huertos y tierras de labranza totalmente privadas con sus correspondientes vallas que me privan de llegar a la orilla, la verdad era lo menos agradable tener que pescar "pegado" auna carretera, pregunto otra vez, siga al final de aquellas curvas encontrará el sitio "donde hacen los concursos" !Aleluya! me llegó la luz, ya podré sacar la caña... llego al sitio vamos después de casi 3 horas y media de mi partida.

Ya el ánimo más templado cuando llego a un remanso que me permite casi llegar hasta la misma orilla incluso con el vehículo, me bajo y valoro el lugar: calidad del agua etc, montó mi caña y las truchas ni por asomo parecían de otro planeta por que lo que es en este rio no había trucha alguna, AH! se me olvidaba aguas arriba llegue a ver a un Sr. pescando que me dijo, ahora casi podía corroborarlo ,había pocas truchas vamos que no habían ni repoblado en mucho tiempo, después de media hora una vez andado un tramo del rio aguas abajo, me percate que el lugar era un sitio nada recomendado para pescar, había basura, bolsas de plástico etc, para colmo me llegó al olfato una leve tufo a cañería que embargaba el aire por que muy a mi pesar me vi. declinado a deponer mi acción de pesca. El olor muy presumiblemente podría tratarse o bien de los productos de las huertas o por lo contrario de algún desagüe sobre el rio, por lo que pillar allí una trucha es lo menos que podía esperar.

Es de lamentar la mala gestión que se esta haciendo de los espacios naturales y más concretamente de las cuencas fluviales en todos los aspectos, falta de guardería y cuidado del entorno, vamos pienso que es una tomadura de pelo que te cobren por esto...

Hasta ahí mi segunda salida, digo segunda pues la primera me llegó a un lugar muy bonito que ya me recomendó los Hermanos Mateos (Maxi y Pedro) No podría ser otro lugar que el rio Jándula aclamado por sus grandes barbos residentes.

Esta vez llegué fácilmente al sitio "puente de hierro" aguas abajo o bien arriba, aunque arriba dicen que los barbos están más picardeados de ahí que en primer lugar opté un ir hacía abajo.

Pero como soy el "pupa" el Jándula no era el Jándula era el Amazonas el cauce era enorme, llamada al móvil a los Mateos: ¿Quillo donde pesco? ¿Y los barbos? ve a bajo me dice con mucho ánimo mi querido amigo Pedro, pasas la valla y ya encontraras unas buenas tablas. Ni tablas ni nada de nada por allí no había quien pasara, todo era agua y más agua, así que me fui para arriba y todo era lo mismo "Amazonas"

Eso sí pude disfrutar de una rivera poblada de mucha arboleda con una vegetación muy cuidada y que invitaba a pasera y pasar un día de campo con la familia, por lo que en esta lides me aventuré a darme una caminata y asomarme a ver el Embalse del Encinarejo que está justamente por encima del rio, del cual me llevé una buena sensación aunque tampoco toque escama.

Ya de regreso con la cara "partía" me tomé un cafelito en la misma población de Andujar y pude departir con las gentes de lugar haciéndole preguntas de pesca, me trataron con mucho agrado y amabilidad.

En fin conclusión de todo esto y lo digo más que nada para los aficionados a los cuales les quiero transmitir desde aquí el modo que entiendo debemos entender la pesca como tal, la acción de pescar no es solo el hecho de pescar en sí, lo debemos asumir con el hecho de disfrutar de todo lo que lo envuelve desde el mismo momento que ya pensamos en ir de pesca: es gozar del paisaje, sus gentes, su forma de expresarse, enriquecerse de sus culturas, conocer lugares, monumentos, tomar un café en un lugar distinto etc. etc.

Para mi resultó una experiencia positiva, me hice muchos kilómetros y muchas curvas pero tuve la oportunidad de ver y conocer cosas nuevas de ahí que os invite hacer la prueba de ir aunque solo sea una vez al año y dentro de nuestras posibilidades a conocer nuevos lugares lejanos o no pues es un sabor añadido poder descubrir...y explorar nuevos escenarios, quizás con este pretexto de ir de pesca,seguro que con esta iniciativas sabremos aprovechar todos los recursos que nos brinda esta magnífica afición de tratar de engañar a un pez.

Jorge Moreno. Abril 2004