3.2.08

ANDANZAS Y VICISITUDES DE UN HIDALGO PESCADOR

RELATO DE PESCA
ANDANZAS Y VICISITUDES DE UN HIDALGO PESCADOR ANDALUZ

De todos es conocida la emoción y inquietud que nos embarga cuando tenemos en mente la idea de iniciar unas jornadas de pesca pues bien, aprovechando quizás le llegada del celebrado día de la lectura en honor de nuestro Celebre escritor D. Miguel de Cervantes he tomado uno encabezamiento de este relato a semejanza de tan ingenioso Hidalgo, por lo que quiero relataros la jornadas de pesca que disfrute hace unos días en tierras Jiennenses:

Todo tendría lugar previamente con lo prolegómenos de solicitar el día de Coto para lo cual inicié los trámites con lo farragozo del tema pues en un principio no sabes por que decidirte y más cuando no conoces para nada el escenario de pesca, tan solo lo que ves en el mapa de Federpesca, que de paso digo que "lía" al mas audaz de los topógrafos. Una señorita muy amable por cierto me dice que el coto que yo quiero no hay posibilidad alguna, todo esta reservado, por lo que solo me queda la opción de tomar lo que hay así que me apunté a un coto llamado "Valdepeñas" para el día 6 de Abril.

Me traslade para ello días antes a la Capital de Jaén para tomar el correspondiente permiso de pesca para con ello evitar en lo posible no tener que peder tiempo el día de la jornada.

En marcha!!! ya llegó el tan ansiado día, me desperté temprano y como ya previamente me había trazado la ruta con la Guía CAMPSA pues iba muy confiado en el lugar donde debía ir del tirón, según el mapa al Pueblo de la Carrasca donde estaba el Coto, vamos esto es lo que decía el mapa, después de andar preguntando, descubro que allí en esta localidad ni hay coto ni nada de nada, menos mal que me dió por preguntar una vez más si no me hubiera desviado de la ruta bastante. !Maldito mapa de Federpesca!!!

Abordo a un lugareño, El coto de Valdepeñas? ¿el coto de qué? aquí no hay coto... eso será en Valdepeñas de Jaén... el tío se me queda mirando como enajenado y me dice que esto queda muy lejos, no le doy importancia y pregunto a otro transeúnte que cuando le digo que voy a Valdepeñas no dejas por menos de sorprenderse, !Pues le queda lejos! vamos... bastante lejos... yo con la moral muy alta. Al final de tomar ya sin otra alternativa la iniciativa de encaminarme hasta allí, pude descubrir el porque del asombro de esta buena gente, !Joder! curvas,curvas y más curvas, vamos todas la curva del mundo y la carretera más mala que puedan pensar...

Ya llegado lugar, a la entrada del Pueblo pregunto ¿y el rio? siga para delante a un kilómetro más o menos, vamos aquí los kilómetros no deben de contar como 15 por lo menos, veo el rio, pegado a una carretera que discurre paralela al mismo, en 4 kilómetros más o menos era prácticamente inaccesible, pues esta rodeado de huertos y tierras de labranza totalmente privadas con sus correspondientes vallas que me privan de llegar a la orilla, la verdad era lo menos agradable tener que pescar "pegado" auna carretera, pregunto otra vez, siga al final de aquellas curvas encontrará el sitio "donde hacen los concursos" !Aleluya! me llegó la luz, ya podré sacar la caña... llego al sitio vamos después de casi 3 horas y media de mi partida.

Ya el ánimo más templado cuando llego a un remanso que me permite casi llegar hasta la misma orilla incluso con el vehículo, me bajo y valoro el lugar: calidad del agua etc, montó mi caña y las truchas ni por asomo parecían de otro planeta por que lo que es en este rio no había trucha alguna, AH! se me olvidaba aguas arriba llegue a ver a un Sr. pescando que me dijo, ahora casi podía corroborarlo ,había pocas truchas vamos que no habían ni repoblado en mucho tiempo, después de media hora una vez andado un tramo del rio aguas abajo, me percate que el lugar era un sitio nada recomendado para pescar, había basura, bolsas de plástico etc, para colmo me llegó al olfato una leve tufo a cañería que embargaba el aire por que muy a mi pesar me vi. declinado a deponer mi acción de pesca. El olor muy presumiblemente podría tratarse o bien de los productos de las huertas o por lo contrario de algún desagüe sobre el rio, por lo que pillar allí una trucha es lo menos que podía esperar.

Es de lamentar la mala gestión que se esta haciendo de los espacios naturales y más concretamente de las cuencas fluviales en todos los aspectos, falta de guardería y cuidado del entorno, vamos pienso que es una tomadura de pelo que te cobren por esto...

Hasta ahí mi segunda salida, digo segunda pues la primera me llegó a un lugar muy bonito que ya me recomendó los Hermanos Mateos (Maxi y Pedro) No podría ser otro lugar que el rio Jándula aclamado por sus grandes barbos residentes.

Esta vez llegué fácilmente al sitio "puente de hierro" aguas abajo o bien arriba, aunque arriba dicen que los barbos están más picardeados de ahí que en primer lugar opté un ir hacía abajo.

Pero como soy el "pupa" el Jándula no era el Jándula era el Amazonas el cauce era enorme, llamada al móvil a los Mateos: ¿Quillo donde pesco? ¿Y los barbos? ve a bajo me dice con mucho ánimo mi querido amigo Pedro, pasas la valla y ya encontraras unas buenas tablas. Ni tablas ni nada de nada por allí no había quien pasara, todo era agua y más agua, así que me fui para arriba y todo era lo mismo "Amazonas"

Eso sí pude disfrutar de una rivera poblada de mucha arboleda con una vegetación muy cuidada y que invitaba a pasera y pasar un día de campo con la familia, por lo que en esta lides me aventuré a darme una caminata y asomarme a ver el Embalse del Encinarejo que está justamente por encima del rio, del cual me llevé una buena sensación aunque tampoco toque escama.

Ya de regreso con la cara "partía" me tomé un cafelito en la misma población de Andujar y pude departir con las gentes de lugar haciéndole preguntas de pesca, me trataron con mucho agrado y amabilidad.

En fin conclusión de todo esto y lo digo más que nada para los aficionados a los cuales les quiero transmitir desde aquí el modo que entiendo debemos entender la pesca como tal, la acción de pescar no es solo el hecho de pescar en sí, lo debemos asumir con el hecho de disfrutar de todo lo que lo envuelve desde el mismo momento que ya pensamos en ir de pesca: es gozar del paisaje, sus gentes, su forma de expresarse, enriquecerse de sus culturas, conocer lugares, monumentos, tomar un café en un lugar distinto etc. etc.

Para mi resultó una experiencia positiva, me hice muchos kilómetros y muchas curvas pero tuve la oportunidad de ver y conocer cosas nuevas de ahí que os invite hacer la prueba de ir aunque solo sea una vez al año y dentro de nuestras posibilidades a conocer nuevos lugares lejanos o no pues es un sabor añadido poder descubrir...y explorar nuevos escenarios, quizás con este pretexto de ir de pesca,seguro que con esta iniciativas sabremos aprovechar todos los recursos que nos brinda esta magnífica afición de tratar de engañar a un pez.

Jorge Moreno. Abril 2004

1 comentario:

Luis Guerrero Gómez dijo...

Estoy de acuerdo Jorge, hay que moverse aunque te des el atracón de curvas...al final siempre aprendes algo nuevo. Para dar con un sitio bonito hay que ver diez feillos...jeje
saludos y gracias por compartir tus relatos